Brownies de primos

¡Hola!

¡Feliz año nuevo! ¿Ya te has puesto a dieta y apuntado al gimnasio? Espera un momentín, que igual te apetece probar esta receta…además, todavía te queda comerte el roscón 😉

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Roscón de Reyes YokoCino

¡¡¡ Han vueltoooo!!!…que decía la película, la verdad que no sé si es ara quedarme, solo sé que me apetecía retomar y por qué no con una receta de postre extra famosa, que he hecho hoy mismo para una cena de primos, porque la Navidad es la época de fartucar, juntarse con los que están lejos y también con los que siempre están cerca…el caso es comer…¡ah no! espera, el caso es el amor y la paz mundial, es que con tanta comida, cena, desayuno, aperitivo, copas después de cenar, ya no sé de qué va esto.

En mi familia es tradición una juntanza de primos, una primada que decimos, en la que por supuesto comemos guarrerias varias, bebemos cerveza y nos reimos hasta que nos duele la barriga, nos metemos un poco los unos con los otros, porque nos conocemos bien y sabemos donde dar para que de la risa y no haya enfados.  Somos bastante primos, para qué lo vamos a negar…

Bueno, pues para hoy, como vamos mal de tiempo, me he puesto con los brownies y te cuento ahora mismo cómo de fácil se hacen, que es facilísimo.

Brownies para una primada: 

Dificultad: Facilísimo, lo hace tu primo el que va en pañales.

Tiempo: 10 min de preparación + 30 de horno.

Ingredientes: Lleva de todo lo rico que nos engorda.

100gr de chocolate para postres. contentitos

115 gr de mantequilla

160 gr de azúcar (le puedes añadir un sobre de azucar vainillada)

2 huevos.

1 pizca de sal.

100 gr de harina.

70 gr de frutos secos, lo que mejor le va son las avellanas o las nueces.

Elaboración: 

En un recipiente, al fuego bajo, derrites poco a poco la mantequilla con el chocolate, revolviendo de vez en cuando y con cuidadito de que no hierva, porque se quemaría y…errrooooooorrrr…hay que tirar.  También lo puedes derretir en el microondas con la opción de descongelar, pero tardas más. No merece la pena.

Retiramos el recipiente del fuego y añadimos los huevos, de uno en uno, revolvemos enérgicamente.

Añadimos el azúcar y la sal. Removemos.

Añadimos la harina, poco a poco en forma de lluvia, a ser posible tamizada (con un colador vale, no hace falta que te compres el tamizador) Le añadimos así para evitar los grumos, que luego no mola nada encontrar. Y si, efectivamente, removemos con mucho brio, como si movieras el culete en clase de zumba. Aprovecha, que así te comes otro trocito mas 😉

Añadimos los frutos secos y mezclamos bien.

Untamos una fuente con mantequilla y enharinamos para que no se pegue y poder desmoldarlo bien.

Al horno 30 minutos a 150°

brownie 02

Como no es un bizcocho, para que quede jugoso, el cuchillo tiene que salir un poco húmedo.

 

Listo!!!

Se suele presentar cortado en cuadraditos y queda riquísimo con helado. A nosotros, los primos, nos gusta mucho con helado o sorbete de mandarina, naranja o frutos rojos.

brownie 01

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pasta con pesto y finas hierbas

¡Hola!

Ha pasado muchinicioo tiempo desde mi último post. He cambiado por un tiempo la cocina por otras cosillas menores, como aprender aleman. Meine mutter, das ist sehr schwer!! que es lo que viene siendo: Ay mamina, qué dificil ye esto. Así que durante este tiempo ni he cocinado, ni he aprendido alemán: un éxito 😉

Lo que sí he hecho ha sido aprovechar el verano y las horas de luz a tope…y mira que he tenido horas de luz para aprovechar, porque…sí amig@,  en Berlín, en verano es de día a las 4:30 a.m. y no, no hay persianas en las casas. No, en la nuestra tampoco. ¿por qué no las hemos instalado? Porque, no sabemos cómo se dice persiana en alemán, y si lo supiéramos, no sabríamos decirle al machaca de turno: “Oye, Lars, mira a ver si me pones unas persianas en casa y déjamelas a buen precio, que estamos en crisis”… Así de triste es la cosa. Jajaja.

-“Sí, sí, desvía la atención, pero no nos creemos nada que hayas estado aprovechando el verano, lo que pasa es que no quieres poner más recetas ricas, baratas y fáciles. Te has cansado”, estareis pensando. Incrédulos, ahí os dejo un documento gráfico que resume lo bien que me lo he pasado este verano y lo que cunden los días sin persianas. Deberían abolirse las persianas entre la clase política de nuestra querdida Españistán…otro gallo cantaría y muuuy temprano.

resumen verano

– Bueno, no te enrolles más y pon la dichosa recetita, que esto es un blog de cocina, no un diarioblog.

Vaaaaaleeeeeeeee, ahí va.

Pasta con pesto y finas hierbas

Dificultad: Muy fácilisimo (sin exagerar, y me quedo corta)

Tiempo: 10 minutos (vas a tardar más en comerlo 😉 )

Ingredientes (para 2 personas):ingredientes

– 80-100 gr de pasta por persona. Yo he usado espaguetis.

-Dos cucharadas soperas de salsa pesto.

-Dos cucharadas de queso tipo Philadelphia de finas hierbas.

-Sal.

Elaboración:

Ponemos agua con sal a hervir. Cuando rompe a hervir echamos la pasta y calculamos unos 8 minutos, si nos gusta al dente. De todas maneras, es mejor leer lo que pone el fabricante. el tiempo suele ser entre 8 y 12 minutos y unos 5 minutos si es pasta fresca. Mientras, en el recipiente donde lo vayamos a servir, ponemos las dos cucharadas de pesto.

Una vez que la pasta esté cocida, la escurrimos bien y la ponemos en el recipiente, revolviendo para mezclarla con el pesto. Yo opté por ponerla en raciones individuales, así que en cada plato una cucharada de pesto.

Una vez que está bien repartido el pesto entre la pasta (cómo me gusta repetirlo: pasta al pesto, pesto en la pasta, pastapesto, pestopasta…) Ponemos el queso de finas hierbas encima. Yo lo puse con una cuchara para hacer bolas de helado, que queda más bonito. Lo bueno es que lo servimos así de bonito y luego, como la pasta está caliente, el queso se va derritiendo y le da cremosidad al la pasta (con pesto 😉 ).

Y listo.

-Andaaaa, ¿pero como va a estar ya lista la pasta al pesto? ¿qué es esto?

Que sí que sí, ya te dije que era fácil y presto. Mucho más que hacer un sobre  precocinado.  ¿No me crees? Pues mira esto.

foto fin

Pechugas rellenas de tomate, albahaca y menta

Después de tanto tiempo de sequía blogueril, aquí vuelvo, con las pilas cargadas y con un montón de ideas que os iré poniendo poco a poco. Para retomar la actividad, dejo una receta sana, rica y sabrosa para estos días de primavera en el que nos apetece algo bueno, pero estamos en plena operación bikini o braga naútica, cada cual lo suyo…Yo este año, como no meta el turbo, voy a llegar tarde de nuevo, ya lo estoy viendo, pero pienso empezar ya la operación bikini 2014, esa no se me escapa, jajajaja.

pechuga rellena

Pechugas rellenas de tomate, albahaca y menta.

Dificultad: Muy fácil.

Tiempo: 5 minutos de preparación y 30 de horno.

Ingredientes (para 2 personas):

Dos medias pechugas 😉ingredientes

Un tomate mediano.

Cuatro hojas de albahaca fresca.

Dos hojas de menta fresca.

Sal.

Cominos en polvo.

Aceite de oliva virgen.

Elaboración:

Se abren las pechugas a la mitad como si fueran un librillo. Con cuidado de no romperlas o cortar demasiado.

Se corta el tomate en rodajas.

En un mortero, ponemos una cucharada de aceite de oliva virgen, las hojas de albahaca, las de menta y una pizca de cominos en polvo. Se maja bien. Se reserva el resultado.

Si no teneis mortero, cortad las hojas de las hierbas aromáticas a mano o con una tijera y mezcladlas muy bien con el aceite y los cominos. Si no teneis hierbas frescas, podeis hacerlos con hierbas secas, pero tendrá menos sabor.

Salamos las pechugas y colocamos dentro las rodajas de tomate. La mezcla que tenemos en el mortero se la untamos por dentro y fuera a las pechugas. (tú me das cremitaaa, yo te doy cremitaaa, lalalala)

pechugas preparadas

Cerramos las pechugas y las colocamos en una bandeja para horno.

Las horneamos a 200C durante 30 minutos. Si quereis, a mitad de horneado podeis echarles por encima un poco de caldo de verduras o de pollo para que quede más jugoso…

LIstas

Y listas para comer 🙂

foto inicio

Barquitas de calabacín

El otro día hicimos pollo al curry. Pues bien, nos sobró un poquito y como en Alemania no se tira nada, más que nada porque no sé en cuál de los 25 cubos de reciclaje habría que ponerlo, pues decidí reaprovecharlo. Así que fui al supermercado turco que tengo al lado, que es donde he encontrado hasta ahora, las mejores verduras y a mejor precios, a ver qué tenían. Vi unos calabacines con buena pinta y bastante bien de precio, así que decidí hacer barcas de calabacín rellenas de verduritas y pollo al curry. El resultado, buenísimo. Yo lo hice con este pollo, pero podeis usar cualquier carne o simplemente verduritas. Aquí os dejo mi versión.

Barquitas de calabacín:

Dificultad: Fácil.

Tiempo: 20 minutos más 5 de horno.

Ingredientes, (para dos personas).

Un calabacín grande.Ingredientes

Media cebolla.

Un puerro.

Un tomate (opcional)

La carne sobrante (en mi caso, pollo al curry)

Aceite de oliva.

Sal.

Elaboración:

Cortamos el puerro y la cebolla y lo ponemos en una sartén con una cucharadita de aceite de oliva virgen a pochar.

Mientras esto se va haciendo, cogemos lel calabacín y los cortamo longitudinal y transversalmente. Es decir, cortamos el calabacín a la mitad y luego abrimos cada una de las mitades de dos; de tal manera que nos queden cuatro barquitas.

calabacion cortado

Con un descorazonador, o una cuchara o un cuchillo, vaciamos los trozos de calabacín. Dejaremos que la piel tenga un grosor de medio centímetro, aproximadamente, para que tenga consistencia cuando le pongamos el relleno.

La carne del calabacin que tenemos después de vaciarlos, la cortamos y la añadimos al sofrito de puerro y cebolla.

Mientras las verduras se van haciendo juntas en la sartén, cocemos un poco las barcas de calabacín. Luego las meteremos al horno, pero como será muy poco tiempo, yo las ccocino un poco antes para que no quede tan duro y se pueda comer. Para eso ponemos las cuatro partes de calabación en una olla con agua hirviendo y un poco de sal durante no más de 5 minutos.

cocción

Una vez transcurrido el tiempo, los retiramos del agua, escurrimos bien y los ponemos en una fuente de horno.

En este punto el calabacín ya estará hecho junto con el puerro y la cebolla y añadimos entonces el tomate tamnbién cortado en trozos. Si no teneis tomate, podeis usar una cucharada de tomate frito. Cuando el tomate se deshaga, añadimos la carne, en mi caso pollo al curry sobrante. Antes de añadirlo, lo picamos pequeñito.

verdura con pollo

Como os dije, podeis usar cualquier carne, como carne picada, la añadireis en crudo y si lo preferís también podeis añadir queso, que sea cremoso, tipo brie o también un queso de untar tipo philadephia, para que se mezcle bien con las verduras. Os recomiendo que le echeis una cucharadita de curry picante, que le da muy buen gusto y un toque orignal a este plato de aprovechamiento 😉

Cuando tenemos ya este “pisto” listo, con una cuchara, vamos rellenando las barcas de calabacín.

Relleno

Si quereis le podeis poner un poco de queso por encima, parmesano, emmental, lo meteis al horno a gratinar 5 minutos y listo para comer.

Final

Pollo al curry

Aquí vuelvo, después de superar el estado de shock que me produce el hecho de intentar aprender alemán. Y digo exactamente esto: intento aprender, lo que no quiere decir necesariamente que aprenda nada. No es porque yo no quiera aprender, ojo; es que simplemente el alemán y yo no estamos hechos el uno para el otro. Va a ser un romance dificil.

Bueno, esto de todas maneras, no debería justificar esta ausencia tan larga. Ya sé que los macarrones “I will survive” os dejaron pa’llá, y os harían pensar que enloquecí y os han sabido a mucho, como a nosotros, pero seguro que quereis una nueva recetina de esas BBB, buenas, bonitas y baratas. Pues aquí está. De los productores de Pollo con pisto y cominos, del director de ¿qué pasa contigo pollo? , llega ahora Pollo al curry.

Pollo al Curry:

Dificultad: Facil, no como el alemán :p

Tiempo: 20 minutos.

Ingredientes (para cuatro personas)Ingredientes

Una pechuga de pollo deshuesada.

Una cebolla mediana.

Una cucharada de aceite.

Una cucharada de curry.

Sal

Pimienta.

Elaboración:

Picamos la cebolla en trozos pequeños, a no ser que nos guste encontrarla, entonces se puede picar más grande. Una vez picada, se sofríe en una olla con un poco de aceite de oliva, hasta que “pierda el orgullo”.  ¿Qué es perder el orgullo? Pues si lo meteis en el google translator y poneis “abuela-mortal” sabreis que perder el orgullo es el momento en el que la cebolla se queda más blanda y transparente, pero que no queda doratita aún.

Cebolla

Pues bien, dejamos que la cebolla pierda el orgullo y mientras cortamos el pollo en dados, como de tres centímetros de lado.  Yo ya sabeis, uso pechugas porque el resto del pollo no me gusta, pero podeis usar cualqueir parte de pollo cortado en ese tamaño.

POllo

Una vez que tenemos el pollo cortado, lo salpimentamos y lo sellamos en una sartén, para que de esta manera, nos quede más jugoso.

Llegados a este punto, la cebolla ya se habrá venido abajo por completo, sin orgullo alguno. Añadimos entonces el pollo, ya sellado, a la olla, damos unas vueltecillas para que se repartan pollo y cebolla y añadimos el curry. Puede ser picante o dulce, como más os guste. Una cucharada abundante, pero esto admite más si os gusta mucho el sabor del curry.

pollo mas curry

Una vez añadido el curry, poneis medio vaso de agua y dejais cocer unos 10 minutos a fuego medio, para que el pollo acabe de hacerse, Probais, rectificais de sal y listo para servir.

Plato

Está muy bueno solo, pero lo podeis acompañas de unas verduritas a la plancha o de cús-cús, también va muy bien con un arroz blanco y sobre todo si es aromático, como el basmati o el de jazmín.

final

Además, lo bueno de esta receta es que el pollo se queda muy jugoso y admite muy bien el recalentado y también lo podeis congelar y estará perfecto cuando lo saqueis. Así que se puede duplicar la receta facilmente, en tiempo no lleva ni dos minutos más y guardar lo que sobre para otra ocasión.

Romántica

Con este post, inauguro una sección berlinesa. Como comentaba en la receta de Macarrones “I will survive” me he mudado a Berlín, así que a partir de ahora os mostraré también en el blog los restaurantes, cafeterías, bares y demás sitios que me llamen la atención.

Después de una semana aquí, os puedo decir que serán muchos, porque esta ciudad está llena de sitios geniales, muy originales y con comida buenísima, internacional y  además muy barata.

El otro día teníamos una fecha muy señalada que celebrar y decidimos salir a cenar. Como aún no conocemos bien a ciudad, paseamos por un barrio que todavía no habíamos visitado con calma: Schönberg. El paseito, el buen rollo del barrio y, pa qué lo vamos a negar el rechazo que sentimos en otro sitio al que habiamos entrado previamente, nos llevaron a entrar en el Romantica. El Romantica es todo lo que podemos tener en la cabeza de un restaurante de Berlín en los años 30;  si hubiera visto a Marlene Dietrich en la mesa de al lado no me hubiera extrañado (de hecho, Shönberg es el barrio de nacimiento de la actriz).

exterior

Es un restaurante pequeñito, con espejos en las paredes, fotografías antiguas, flores naturales,  luces indirectas y una barra llena de personajes que, por el trato con el personal, se ve que llevan tanto tiempo allí como el mobiliario. A pesar de eso, al entrar inmediatamente te sientes como parte del bar. Los camareros son amabilísimos…y además uno de ellos habla español; lo que facilita enormemente la tarea saber qué es lo que hay en la carta 😉

interior

Nosotros nos decidimos por un Schnitzel con ensalada y un plato de pasta con salmón fresco. Las raciones, qué os voy a decir: tamaño alemán, es decir enormes. La ensalada de acompañamiento era un plato en sí mismo. Las patatas caseras y recién hechas y la carne buenísima nada grasienta y el empanado bien escurrido y crujiente. La pasta buenísima también y el salmón muy fresco.

Schnitzel

Otro detalle que me gustó mucho es cuando vi que me traían el combo de ensalada…y era aceite de oliva virgen…casi se me saltan las lágrimas.

Como colofón final, el camarero nos invitó a unos chupitos, ¿qué más se puede pedir? ¿Pagar menos de 15€ por persona? Concedido:

  • 2 Hefeweissbier (cervezas de trigo) german size, es decir, medio litrio cada una.
  • Schnitzel con ensalada.
  • Tallarines con salmón fresco.
  • 28 €

Romantica- Bar central, Akazienstrasse, 23 Shönberg. (U7 Eisenhacherstrasse)

 

 

Macarrones “I will survive”

La historia de esta receta tiene mucha miga… o más bien ninguna miga, ni corteza, ni tomate, ni nada de nada. Esta es la primera consecuencia de mudarse a un país donde no entiendes ni una palabra y donde no entiendes ni conoces aún los horarios…¿y qué pasa? Pues que te ves a la hora de comer, con -4C, sin ninguna gana de salir, pero sin menos aún para poder hacer algo decente; así que miras lo que tienes y tu despensa está más sola que la una. Sólo tienes una cebolla, unos macarrones y una botella de coca cola a medio beber. La cosa, la verdad es pa llorar, pero decido que no, que me voy a reir y que voy a hacer el Mc Giver en la cocina, si él puede hacer una bomba con un clip y un chicle, a mi dadme una cebolla y moveré el mundo 😉

inicio macarrones

El resultado fue sorprendente, un plato de pasta sabroso, facilisimo, muy ligero…y barato barato.

Macarrones “I will survive”.

Dificultad: Fácil.

Tiempo: 20 minutos.

Ingredientes (para dos personas):

1 cebolla.ingredientes

Macarrones, penne rigate integrales, en este caso.

Medio vaso de coca-cola.

Sal y pimienta.

Aceite de oliva.

Preparación:

Ponemos el agua a hervir, con sal.

Mientras el agua rompe a hervir, vamos picando la cebolla, menudita. La doramos en una sartén con un poquito de aceite (no más de una cucharada).

En este punto, el agua ya debe estar hirviendo, así que echamos la pasta y la cocemos el tiempo que nos indique el paquete y también teniendo en cuenta como nos gusta, en mi casa:  “al dente”, lo que no supone más de 10 minutos, en caso de pasta no fresca.

Cuando la cebolla está doradita, que no quemada, simplemente blanda y con un poco de color, añadimos una pizca de sal y revolvemos. Después, añadimos un chorro generoso de coca-cola , de marca, que tendremos poco en la despensa, pero compramos cosas de calidad, ¿eh? ;). Dejamos que reduzca un poco y justo para ese momento, la pasta estará lista, así que la recudimos bien.

Una vez recudida la pasta, la salteamos en la salsita que tenemos de cebolla y cola para darle más gusto.

salteado

Emplatamos y espolvoreamos con un poco de pimienta (si tienes y te gusta) y listo.

Como ves es sencillo, sencillo y queda buenísimo.

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